CONECTATE CON NOSOTROS

Racing

El Racing que yo quiero

Publicado

on

Aitor Alexandre | Va a culminar la temporada futbolística más extraña de nuestras vidas con un resultado que, por desgracia, no nos es ajeno en los últimos tiempos. El Racing tras una temporada para el olvido, volverá a dar con sus huesos en la Segunda División B –o como quiera que se llame el futuro engendro– por sexta vez en la última década.

El declive es notorio, en 2011 el equipo estaba en Primera División, hoy deambula sin pena ni gloria por el subsuelo balompédico. La peor década en 107 años, la peor década de la historia.

Los tambores de guerra que en 2013 desparasitaron el club, hoy vuelven a sonar. Pensamos que todo cambiaría, que lograríamos tener un club libre, nuestro, moderno y con la mirada puesta en el futuro. Hoy vemos que al final, por miles de circunstancias, acabamos inmersos en el “gatopardismo” al que se refiere Tomasi en su novela cuando dice: “Cambiar todo para que nada cambie”.

Y en esas estamos, con la afición de uñas, una dirección desnortada y una desafección hacia la verdiblanca tan extraña como preocupante. No quiero entrar en señalar culpables, responsables y cómplices por acción u omisión. Sólo diré dos cosas. La primera, que está bien tirar piedras a determinados (pésimos) empleados mientras que los que los pusieron en ese cargo sale de rositas y la segunda, que una afición que no fiscaliza y observa con espíritu crítico todo lo que acontezca en su equipo, está condenada a repetir errores del pasado.

El asunto que a mí me preocupa es… ¿Y ahora, qué? ¿Vamos a volver a lo mismo? ¿Volveremos a hablar de ascenso por la vía rápida y a Primera División en 3 años?

Miren lo siento, me bajo de esa burra.

Recuerdo la primera Junta General de Accionistas tras la liberación. En ella habló Quique Setién como abanderado de un proyecto del que pronto se desmarcó y que terminó haciendo aguas. Cantera, identificación, largo plazo… y si tenemos que estar 5 años en Segunda B los estaremos, pero construiremos una base sólida. No entrecomillo la frase ya que no recuerdo con exactitud las palabras, pero sí el significado.

Siempre fui de esa opinión, cuando Quique habló la multitud le brindó una ovación cerrada. Yo no podía aplaudir, por aquel entonces cubría aquel evento para ‘Aquí Hay Pelotas’ y uno tiene que mantener la compostura profesional. Me sentía respaldado en mis opiniones al escuchar semejante ovación ante esas palabras.

Evidentemente no seré yo quien ponga en un pedestal a Quique Setién, las opiniones están muy bien y son muy válidas si los actos las respaldan, hablar desde Sevilla –en aquel momento– es muy fácil, renunciar a un sueldo millonario y venir aquí a implantar ese modelo era otra cosa. El caso es que creo que se me entiende cuando me refiero a las palabras de Quique.

¿Quiero que el Racing ascienda? Por supuesto. ¿Quiero que ascienda por encima de cualquier cosa? Pues… ¡Oh, sorpresa! Mire, como que no.

Si con una base de 15 chavales y 4 fichajes te da para ascender, maravilloso, firmo con sangre. Si te da para ser 10º me da igual, seamos el 10º. Y si tenemos que estar esos 6 años más –que por cierto, ya los podíamos haber pasado y estar en otra situación– hasta que la base sea sólida y un ascenso no suponga un posterior trauma, que así sea.

Quiero un Racing con el que los cántabros nos identifiquemos, quiero un Racing que tenga convenios respetados y respetuosos con todos los clubes de Cantabria, quiero un Racing en el que todas las categorías jueguen de la misma forma, que el modelo parta del club y a partir de ahí se busque a las personas que encajen en esa filosofía, no al revés. Quiero un Racing que no dé la espalda a su gente, que sepa de dónde viene y sobre todo hacia dónde debe ir. Quiero el Racing que nos imaginamos una vez en aquellas reuniones del Centro Cultural Doctor Madrazo, durante los años de plomo.

Y no quiero un Racing en Segunda por la vía rápida. Ese es el objetivo de los mediocres. Quiero al Racing en Primera, su lugar. El que le corresponde, el que nos corresponde. Y si el objetivo es la Primera, no es que quiera un Racing que genere valor añadido formando jugadores (por desgracia es el único patrimonio que tenemos), es que es la única manera de conseguirlo. Los de mi quinta recordarán al ascenso de Segunda B de la 1990/1991, recordarán qué plantilla había. Si eres demasiado joven, te invito a que busques los integrantes de aquel plantel y en qué derivó: El ascenso a Primera División en la 1993/1994.

Si el proyecto vuelve a ser de 15 fichajes para asaltar el ascenso, volveremos a caer el año siguiente cuando haya que fichar a otros 15 y así sucesivamente. Lo hemos visto, hemos visto lo que supone este modelo. De hecho lo vimos ya en tiempos del inefable presidente y, espero, futuro presidiario. Gigante con pies de barro que en cuanto pisa un charco y el barro se reblandece, queda cojo y cae derribado.

Lo peor de todo es que el modelo que propongo, mi modelo y, para mi sorpresa el de bastante gente, no encaja con el paradigma del fútbol negocio y beneficio rápido que parece instaurado. Al menos, y a la espera de lo que suceda cuando los actuales mandamases nos presenten su “nuevo proyecto”, ese cortoplacismo es el que ha prevalecido y el que nos ha dejado en la casilla de salida por sexta vez.

Soy del Racing, no del Racing en Primera o en Segunda. Soy del Racing, del nuestro; esté en la categoría que esté. Pero digno, soy del Racing digno.

Racing

Álvaro Cejudo se retira al finalizar la temporada

Publicado

on

Álvaro Cejudo durante un entrenamiento | Foto: Real Racing Club

Con 36 años anunció en su cuenta de Instagram que será su útima temproada como jugador.

Alvaro Cejudo afrontó el pasado domingo el inicio de su última temporada como jugador de futbol profesional. Así lo anunció en su cuenta de Instagram el pasado viernes.

El futbolista, con 36 años, afronta su tercera temporada consecutiva en el Racing y continúa siendo de los jugadores clave en los esquemas de todos los entrenadores que han dirigido al equipo verdiblanco.

Cejudo, según afirmó en Radio Santander, había pasado unos días un poco tristes por la interpretación de las condiciones de su contrato con respecto a las del club, pero que había decidido centrarse en el fútbol y acabar su trayectoria profesional esta temporada que acaba de comenzar.

El de Puente Genil, Córdoba, está afrontando su 17ª temporada como futbolista profesional y cuenta con una trayectoria en la que ha militado en equipos como el Betis, Osasuna y Las Palmas. Al club racinguista llegó en la temporada 2018-19 y este año será su tercera campaña, disputando 62 partidos y anotando 14 goles. 

Sigue leyendo

Racing

Las notas del partido Racing 1-1 Portugalete

Publicado

on

El Racing es incapaz de poder conseguir la victoria ante un Portugalete que estuvo en la segunda parte con uno menos.

Iván Crespo: 3/10 -Tuvo responsabilidad en el gol, luego poco trabajo tuvo.

Jordi Figueras: 2/10 – Muy superado en la primera parte, en la segunda con la defensa de cuatro sufrió menos.

Bernardo Matic: 3/10 – Discreto debut. No obstante, fue el mejor de la defensa.

Álvaro Mantilla: 3/10 – El canterano no tuvo su mejor partido.

Alberto Villapalos: 2/10 – Muy flojo en su debut en partido oficial con el Racing.

Iñigo Sainz-Maza: 4/10 – Lo intentó de todas las maneras, no se esconde en ningún momento.

Ismael Benktib: 2/10 – No estuvo presente en el tapete de El Sardinero.

Pablo Torre: 4/10 – Lo intentó, pero no fue su día.

Álvaro Bustos: 3.5/10 – Estuvo muy irregular en todo el partido, cosas positivas y cosas negativas.

Álvaro Cejudo: 3/10 – Tiene que ser el líder y en este partido no lo fue.

Jon Ander Pérez: 3/10 – Desasistido por completo.

Javi Siverio: 4/10 – Lo intentó pero estuvo poco afortunado de cara a gol.

Cedric: 4/10 – Aportó movilidad y poco más.

Pablo Andrade: 1/10 – Se escondió claramente durante los minutos que dispuso en la segunda parte.

Nana: 6/10- Fue claramente el mejor, suyo fue el gol del conjunto verdiblanco.

Ceballos: 4/10 – En la línea de sus compañeros

Sigue leyendo

Racing

Mal comienzo del Racing

Publicado

on

Los cántabros fueron incapaces de logar la victoria en un partido que no merecieron en absoluto ganar.

Un Racing con muchas dudas afrontaba el primer partido de la liga de Segunda División B. Los de Javi Rozada llegaban con unas sensaciones que no eran del todos buenas. No obstante, la hora de la verdad comenzaba con este partido en el que el rival a priori iba a ser muy incómodo de jugar. Los visitantes dirigidos por un cántabro que conoce a la perfección al conjunto verdiblanco como es Ezequiel Loza llegaban con el convencimiento de poder sacar algo positivo para sus intereses.

Los cántabros todavía no iban a disponer de toda su plantilla al completo ya que Soko y Balboa aún no tenían los papeles necesarios para poder jugar y si a eso le añades la lesión de Marco Camus y las interrogantes de Maynau y Gil pues todo hacía indicar que en el cuadro cántabro no iban a estar todos los efectivos disponibles.

Primera parte

En los primeros instantes del encuentro los vascos comenzaban fuertes y conseguían tres saques de esquina y dos faltas peligrosas. El Racing no podía salir prácticamente de su área. Los hombres de Ezequiel Loza estaban muy bien ordenados y hacían casi imposible que los verdiblancos pudieran dar un pase en condiciones. El concepto ofensivo de los visitantes era claro, buscar las espaldas de los tres centrales y romperles en velocidad.

No obstante, la primera ocasión clara del partido llegaría a cargo del Racing en un robo de Pablo Torre que pasó a Bentikb y este daba el pase de la muerte a Cejudo, que libre de marca se iba a resbalar y no poder conseguir el gol, en una clara oportunidad para el cuadro local. La réplica contraria iba a ser en forma de gol para los vascos, en un error colectivo en la salida de balón en el que Brian Lubanzadio lograba materializar el primer gol del choque.

El partido iba avanzando y el cuadro dirigido por Ezequiel Loza estaba como en el salón de su casa, confortable y sin tener ninguna preocupación de ningún tipo. Era un auténtico despropósito el juego de los santanderinos, errores absurdos que condenaban al equipo a no poder reaccionar. No obstante, el Portugalete tenía claro que con lo que hacía en todo momento, sin grandes florituras ni grandes despliegues futbolísticos, era superior en el juego colectivo.

Las únicas y escasas pinceladas positivas del Racing eran por parte de Pablo Torre que lo intentaba pero sin mucho acierto. La defensa cántabra era un continuo disparate, no había coordinación ninguna entre ellos, Jordi Figueras estaba sufriendo en demasía por su parte. En el tramo final de esta primera mitad el Racing fue en todo momento incapaz de sacar nada, y por ello, se fue al túnel de vestuarios por detrás del marcador.

Segunda parte

Fue tan malo el primer acto que Javi Rozada en el descanso hizo tres cambios para refrescar y cambiar ciertos aspectos aunque el sistema de juego, el 3 5 2, seguía siendo el mismo. El Racing intentaba dar más ritmo en este principio de periodo con Siverio y Cedric en punta de ataque. Los santanderinos parecían que habían puesto una marchita más y la presión en campo contrario de la que había carecido hasta ese momento comenzaba estar presente en el tapete de El Sardinero.

En el minuto 59 iba a ser expulsado el jugador Monterde tras una falta clara a Jordi Figueras, la personalidad en el juego cántabro estaba siendo muy distinta, en los minutos transcurridos parecía otro equipo. Sin embargo, el dominio no daba los frutos necesarios como para conseguir el tan ansiado gol. A medida que avanzaba el partido la aceleración de los jugadores del Racing hacía que hubiera muchas imprecisiones.

Rozada no acababa de verlo claro, por ello, hacía un cambio táctico en el minuto 54. Tras la entrada de Pablo Andrade disponía de un claro 4 4 2 con presión en campo contrario. Los nervios en la grada comenzaban a ser muy palpables y las protestas cada vez eran mayores. Los primeros minutos de este segundo acto fueron un auténtico espejismo, los cántabros eran incapaces de superar con un jugador más las líneas defensivas vizcaínas.

En el tramo final el Racing empleaba mucho corazón pero poca cabeza, el desorden era claro en un sistema que nunca se había preparado ni jugado. Sin embargo, cuando peor pintaba la cosa para los intereses verdiblancos, en el minuto 80 Álvaro Bustos sacaba un saque de esquina y Nana de cabeza en un remate espectacular batía al portero vasco y establecía la igualada en el marcador.

Poco más iba a transcurrir en el partido, mucho ímpetu del cuadro local pero con mucho desorden en todos los sentidos. Incluso con uno más los racinguistas no tuvieron el mérito de poder ganar el encuentro ante un rival muy bien plantado y con las ideas muy claras, las mismas que el Racing no las tuvo.

Racing: Iván Crespo; Álvaro Mantilla, Bernardo Matic, Jordi Figueras, Alberto Villapalos, Ismael Bentikb, Pablo Torre, Iñigo Sainz-Maza, Álvaro Bustos, Álvaro Cejudo, Jon Ander Pérez. (Javi Siverio m.45), (Cedric m.45), (Diego Ceballos m.45), (Pablo Andrande m.65). (Nana m.70).

Portugalete: Jorge Gómez, Sergio Camus, Ignacio Ruiz, Ander Santamaría, Ángel Gándara, Adrián Guesmes, Brian Lubanzadio, Javier Murua, Esteve Monterde, Victor Isuskiza, Antonio J. Salado. (Antonio Salinas m.58), (Alejandro Zerki m. 70), (Antonio M. Salinas m.76)

Árbitro: Leonardo Carbajales Gómez. Mostró tarjeta amarilla a los locales Pablo Torre, Bernardo Matic y a los visitantes: Esteve Monterde, Sergio Camus, Brian Lubanzio, Antonio M. Salinas, expulsado por doble amarilla Este Monterde

Goles: 1-1

Incidencias: Partido correspondiente a la primera jornada de liga de la Segunda División B que se disputó en los Campos de Sport de El Sardinero.

Sigue leyendo

Twitter

Publicidad

Podcast

Publicidad

Tendencia

Copyright © 2019 Aquí Hay Pelotas